lunes, 28 de mayo de 2012

Amor a primera rima.


Y yo que te quise tanto y durante tanto puto tiempo. 
Que fui el poeta nocturno del sufrimiento. El verdadero enviado de amor incierto. 
Después de tanto buscarte; de repartir el dolor entre mi alma asfixiante.
De entre el odiarte y quererte. Entre el amor que te tuve y el no querer ni verte.
Y aunque mi amor es por siempre, mi dolor es continuo. Mi fracaso evidente. Y mi delirio constante.
Por no poder tenerte...



"La noche siguiente me enamoré de ella. Me pasé la noche en duermevela, añorándola, soñando con ella, creyendo sentirla a mi lado, hasta que me daba cuenta de que ya no estaba.
Tenía los labios irritados de tanto besarla en sueños. 
Recordaba su voz, a mi lado. Pausada y sin miedo.
Como se acercaba a mí, tímida como nunca. Paciente, recuerdo como apoyaba su cabeza en mi hombro, y tiritando, esperaba aquello que nunca ocurrió en ese instante.
Cinco centímetros más alta de lo que era realmente, y a mí sin importarme. Dulce a su manera.
Tuve tanto que decirle en ese momento, que quizás por eso, ni si quiera pudimos articular palabra.
Fueron las horas de silencio más increíbles de toda mi vida."

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