martes, 21 de febrero de 2012

Ok.

Te quiero mucho, 
aunque te suene a lo de siempre



Hoy la luna guarda, miles de historias que no hemos contado. Y siguen,(no puedo decir que se han olvidado). Es tan difícil el poder cerrar los ojos con calma, lleno de este bucle de sábanas que te llaman.
Mirando a la luna. Haciendo preguntas. Y que no me contestes ninguna; ya se hace dura la espera que oscura recuerda mi cara y la tuya. 
Dedícame solo un instante, el cielo sigue expectante. Esta noche escribo por mi, y no para ti, que ya te marchaste. Sigo soñando, busco una solución al fondo de un vaso. Paso a paso me pierdo hoy, la suerte jamás me hizo caso. Será mi fracaso.
 ¿Cómo se olvida el pasado? ¿Cómo se olvidan las cosas que llevan escritas mi nombre y que quiero tener a mi lado? Sé que es complicado... Prometerte que mi sueño no serás tú. 
I'm stay along, talking to the moon.


jueves, 16 de febrero de 2012

16 añitos, fiera.

Yo también pienso que no debería haber nacido aquí. Que odio levantarme cada día, sabiendo que tengo gente a la que quiero  a kilómetros. Sé lo que duele doler y no poder abrazar. Sé que duele no poder llorar. Sé que duele la impotencia.
Pero, lo maravilloso de todo esto es que aunque Fortuna ponga distancias, aunque desee la impotencia, siempre queda el recuerdo.
Yo misma, un día te dije que un recuerdo no son las imágenes, los sonidos o los colores que vienen a tu mente de una persona, o un momento. 
Los recuerdos son los halos de emociones que quedaron ahí. Son las mariposas en el estómago que guardas en la mente, porque corazón no admite que no los puedas vivir en tu presente. Un recuerdo es todo ello que es capaz de transportarte a un pasado en el que sentiste algo lo suficientemente fuerte como para no poder olvidarlo.
Hoy, ganándome ya con un añito de ventaja, me gustaría estar a tu lado, con tus dieciséis años, gaditana. Eres una de las mejores cosas que me llevé del verano, y me quedarán siempre, siempre, siempre.
Gracias por ser mi hombro.
Gracias por enseñarme tanto y hacerme fuerte.

Te quiere un huevo y medio, la chavalita malagueña que te recuerda cada día.
María (Margarita) Ballesteros Íñigo.





miércoles, 15 de febrero de 2012

.

Y después de todo me callo, y sigo.



Des-fase.

"Y aunque me duela, sigo aquí, escribo de noche, igual que aquella noche en que te conocí. Se pasa rápido si estás, lento si me faltas; así es todo este tiempo que se va.
Me paso el día encarcelado en mis recuerdos, sí: a única forma de tenerte si estás lejos. Y mira que tonto, aquí mirándome tus fotos y sonriendo mientras me fijo en tus ojos. 
Y es que me sobra con sacarte una sonrisa, pues si te digo la verdad, yo no tengo prisa. 
Voy por esta vida con un único objetivo, que aunque no lo consiga, luchar me hace sentir vivo.
Dame un motivo, solo dame una señal. Dime que me quieres de forma subliminal. Que yo te espero aunque hagan falta otros mil años, yo no pierdo la esperanza, aunque la espera me haga daño."




- No es nada.

martes, 14 de febrero de 2012

Happy Valentine's Day.

Yo de él sólo recuerdo su pelo envuelto en color humo, y la manera en que las notas le escurrían de la garganta hasta las manos. Supo perderse en tiempo record, y aún hoy sé que se sigue buscando a sí mismo, en bancos de veinte centímetros cuadrados. Intenta enterarse de que siempre se aprende, y todo lo que venga, no puede ser malo. Ojalá nunca pueda enterarse de que yo también le busco, desde hace ya años.
Y permitidme que me sonroje un poquito si os hablo de su manera de hablarle a la vida, con dos de valentía y tragos de añoranza. De como gira la cara cuando ya no sonrío, de sus manos vacías y los sueños cumplidos.

Cuando encoge los hombros y habla a su horizonte, de las veces que no contesta y se aparta. De las que abandona y me muestra que no le hago falta. De cuando se le nota el acento de esperanza, y las muecas que cambian si le reprocho a la cara. De cuando llora, o se le enrojecen los ojos, con la aspereza perdida de los momentos rotos.De las veces que me chilla que es joven y libre, y que no piensa quitarse de encima la sonrisa. La manera en la que los malos tragos le saben bien, y de que reflexiona cada noche, cuando entiende que el calor de sus amigos no le llega a la piel. Yo estoy segura de que él abraza su propia soledad con gotitas de aprecio, llenándose de ganas, mientras le llora a ella sus versos.

De hecho, tiene mucho que contarle, mientras yo envidio su olor, y el sabor que acapara de su boca. Porque sé que con ella se siente cómodo en cualquier lugar y es capaz de saciarse con poca. Las caladas de medicina que curan hasta los miedos con tal de acurrucarse en su meta, vivir sin hambre y comprar los sueños. De la misma manera en la que intento yo alcanzarte, cuando te cojo por las noches 
prestados los cuentos.

Como siempre, buenas noches, espejo.




Nunca, en ningún lugar.
Nunca más.
Lo juro.





No solo respirar.

You've made me stronger.

"Quizás yo no soy la persona capaz de hacerte sonreír una vez al día.
Pero imaginándome que sonríes por una tontería, yo soy feliz."


lunes, 13 de febrero de 2012

Less dream.

Lunes 13. Me ha dado por mirar por la ventana del bus, y he visto una pareja besarse.
Jóvenes, creo que incluso podría apostar el chicle de menta que mascaba por adivinar el nombre de la chica.
En la milésima de segundo en la que el autobús pasó por la plaza, observé como ella sonreía y él no podía apartar los ojos de su boca. Como fluían el uno por el otro. Sin tiempo, sin prisa; como si pudiera irse el mundo en ello.
Lo reconozco, en esa milésima nos imaginé.
Él se parecía a ti.
Luego te imaginé con otra.
Quién sabe, quizá eras tú.

Fue la milésima de segundo en la que comprendí porque dijiste que no estabas hecho para mí. Que éramos opuestos, y que a lo mejor existen más razones de las que imagino por las que nosotros nunca llegaremos a compartir febrero. El motivo por el que cambiar "hasta mañana, amor", por "adiós, siento que me eches de menos".
Comprendí que estás mejor así, y que ya toca aprender a callarme. Que tanto amor aburre, y fortuna nunca dijo que fuera quien conduce cada tren que pasa. Que con los errores hay que apalancar, y toda sonrisa forzada se convierte en un mueca de intolerancia ante tu sarcasmo. Que ni la poesía nos salva hoy.
Que si te digo que te quiero, es porque sí, porque te quiero. Pero ¿sabes? Odio decirte que te echo de menos.
Me gustaría aprender a callarme.
Me gustaría, por una ves, escuchar que me necesitas a tu lado.
No te pido que me digas que me quieres.
Solo que te hago falta.

Pero la gente madura no tiene derecho a soñar, y al abrir los ojos, entiendes que nunca podría haber sido de otra forma.
Que supongo que esto, a fin de cuentas, es lo que debería estar pasando.
Supongo que hay razones suficientes por las que personas de tu pasado no forman parte de tu presente.
Sí, supongo...
Joder, te echo de menos.

- "Tú eres lo único bueno que tengo ahora.."


Con cariño, de la mujer que quiso rellenar las líneas de tu página anterior.

domingo, 12 de febrero de 2012

Bienvenido al caos.

Veo como caen y resbalan las palabras sin pedir perdón, sin querer ser perdonadas, sin necesidad de serlo. Palabras de cuerdos donde nunca hubo razones.
El sitio donde nunca sabemos lo que queremos, pero estamos dispuestos a todo para conseguirlo. Aunque eso signifique abandonar ilusiones, para alcanzar realidades efímeras que no verán más de un amanecer sin frío.
Somos víctimas de lo que se espera de nosotros. Estamos prisioneros de lo que conocemos, de lo que sabemos que pasará. Idealizamos lo que quizás nunca llegue a existir. Creo que por eso, los dos plasmamos en el papel cada palabra que censuran los labios.
Ese lugar de mi corazón en el que puedo recuperar cosas de ayer, que a veces me supera, convirtiéndose en nostalgia. Nostalgia, que me engancha con lo perdido y me lleva a darme cuenta del hueco que ha quedado. Donde eres lo que juras, lo que cumples. Donde eres lo que dices y aún más lo que callas. Eres el silencio que rompe mi grito de “soy tuya” cuando ni siquiera yo consigo ser mía.
Y soy consciente de que piensas como lo hago yo. De que esto es una mierda, que no tiene ningún sentido
seguir rellenando espacios, seguir obviando silencios. Pero es lo mejor que sé hacer, es de noche y a falta de beber o colocarme, mejor me enveneno a base de verso, en el modo en el que mañana no recuerde ni si quiera tu nombre.
Lo siento, pero yo no soy poeta.


- "Ser el orden dentro del desorden siempre me ilusionó. Y tener los ojos de este color, no porque me resultase exótico ni fuera de lo normal, sino porque me da por llorar solo cuando me seco el alma con la aspereza de una sola piel."

martes, 7 de febrero de 2012

Dulces sueños.

"El amor no es una guerra. No se trata de vender tu arma para ganar una batalla. En la lucha matas, en el amor darías tu vida por morir a su lado. No se trata de cargarte de balas e intentar conservar tu vida. Tienes que darla. El amor no es esperar una rendición, es saber afrontar la derrota. Donde los recuerdos se convierten en balas, y el que antes dispare desangrará a aquel que ha tenido delante durante cada momento compartido.
En la guerra puedes amar muriendo. En el amor, mueres amando."
Pearl Harbor.




In the end, always is right.
It's not right.
It's not the end.

domingo, 5 de febrero de 2012

Hasta lo más alto.

Habría matado monstruos por ti.



“Conoces mi voz interna, el latido de mi corazón y mi manera de sentir. Por ti le he cantado al amor y a los buenos sentimientos. Por ti siempre he escrito lo que pienso.
 He desojado mil rosas, he suspirado en el viento. He llorado por dolor, he perdonado por amor. 
Por ti guardé una estrella y mil te quieros en mi baúl de los recuerdos. Me has enseñado lo que soy, a caminar sin mirar atrás, a reír y algunas veces hasta llorar.
 Gracias a ti, no me ha faltado el valor de gritar a los cuatros vientos todo lo que en esta vida siento. 
Y si te fueras, mataría a todo aquel que me impidiera seguirte.
Yo habría matado monstruos por ti."

sábado, 4 de febrero de 2012

"Soy feliz contigo".

A las doce y media del medio día, nada aquí parece tan malo. El viento pasa a través de mis dedos, llenos de polvo y babas de Marley. Cruzada de piernas, rozando con mi espalda la rama nueva que ha nacido en el tronco de mi árbol favorito. El árbol que lleva dibujado dos iniciales aparentemente carentes de sentido para cualquiera.
Frío. Podríamos muy bien estar a cinco grados aproximadamente, pero aun así noto como los rayos del sol que se cuelan por las hojas se deslizan por mi cara. Acariciando, amortiguando el helor y el viento, como si estuvieras aquí.

Nunca he tenido intención de sorprenderte, romper esquemas o aparentar más de lo que pueda ofrecerte alguién que en un mes cumplirá sus primeros quince años.
Una vez me dijeron que nadie aparece en tu vida por casualidad, y otra, pensé que si no estuvieras aquí todo sería más fácil.
No te engaño, antes había veces que pensaba que era mejor para ti el luchar a ratos, porque cuando más quería darte, cuando más feliz era, antes acababa todo. Y eso me dolía.

-"Eres lo único bueno que tengo ahora."

No lo sabes, pero hace tres días, si llegas a apoyar la cabeza en mi pecho en ese momento, sabrías que no me habría importado morirme allí, sabiendo que había logrado, aunque fuese por un momento, hacerte feliz.
No creo que tenga vida para explicarte todas y cada una de las emociones que siento. Nunca te hablo sobre lo que he pasado, porque sé que entonces sentirías lo mismo que yo cuando tú lo haces. Si nunca te pido, es porque sé que no voy a llevar las riendas de todo esto yo sola. Dejo que decidas tú, sólo porque no me importa resignarme a lo que sea por verte a ti bien. Porque te sientas seguro conmigo. Porque me vuelvas a mirar y a decirme que te hago falta.

Y a lo mejor, todas las cosas que hago, intento y no consigo, acaban sacandote de quicio y terminas odiándome y apartándome de ti cuando te abrazo.  Las veces que me pides que me vaya y yo me rompo.
Pero siempre sigo aquí, por mucho que me duelas.
Porque sé que cuando menos mereces que te quiera, es cuando más lo necesitas.
Y porque yo te necesito de la misma estúpida y dichosa manera.

Algún día no tendremos miedo.
Algún día, puede que sea yo la que necesite que le quiras cuando menos lo merezca.

Hola, quiero hacerte feliz.



- "Vendería mi voz para comparte unas manos para que pudieras escribir, en el caso de que te faltaran... "