domingo, 18 de marzo de 2012

Y fue amor en estado puro.


Te necesité cada vez que llovía por dentro, y no conseguía encontrarme. Todas las veces que busqué vida, y sentía yermo cada rincón de la boca de mi estómago. Cuando llegó el huracán y arrasó con toda mi fe, con todo en lo que creía. Cada vez que te lloré, que te escribí, que mentí diciendo que no te echaría de menos. 
Cada vez que quise dejarme y buscarte. Cuando solo quedaste tú. Cuando pensaba que no quería vivir un solo día de mi vida si no te tenía.
Porque sé que eres mi mitad. El cincuenta por ciento de lo que soy.
Y lo peor de todo, es que cada vez que pienso en lo que podría ser, en lo grande que sería, vuelvo a caer. 
El dormir contigo cada noche, que te bañes en mis ojos hasta que se haga de día y la luna sepa a poco.
Yo te juro que te querré siempre.
Gracias por enseñarme a amar.



Ojalá algún día estemos en el mismo lugar y en el mismo camino. Ojalá llegué el día que que despierte contigo, me mates a cosquillas y pases tu pulgar sobre mis labios mientras tarareo la canción más bonita del mundo.
Ojalá sea amor.
Ojalá.

Eres lo que más he querido en la vida.
Lo que más.

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