domingo, 4 de marzo de 2012

Tango suicida.

Sangre negra de esta herida brota. No dejo de pensar, que te dejé marchar. Nunca había estado un alma tan rota, y desde que tú no estás, no quiere recordar.
Se pasó una vida entera, y yo solo guardo el recuerdo de unas pocas horas. Era primavera, el Sol salió ese día por ponerse a tu vera. Y el olor de un día de Enero, estribado en tu agujero sigue en mi cabeza. Y un verano juntos de la mano y de pasar la noche fuera.
Ya todo el año me hace daño y me vuelvo a llevar a patadas con la primavera; junto a las hojas que el otoño vino a derribar, me dejé llevar...
- "¿Qué te corre por las venas que te noto que te falta, nena?"
¿Temperatura? ¿Que algo te hiela?
- "Deja que te diga nena, que lo nuestro no es equitativo."
Todas las noches que estoy contigo, tú eres quien come. Yo soy comido.

Deja que te diga la razón, 
si tu imaginación, 
no encuentra una sola respuesta. 
Tú deja que te claven un arpón 
justo en el corazón, 
así lo mismo te contesta.

Morir sin más.
Nadie me ha venido a despertar.
No está mi abril,
y nadie me ha venido a despedir.
Sin nada mejor que andar por dentro  hurgándome. Nada mejor que hacer.
Pidiéndole al sol, 
y hurgando en el recuerdo.
Hoy no lo entiendo mejor que ayer.
Dices que te hago daño. 
¿Es que no entiendes que te extraño a mi manera?
Ya que preguntas, para ahogar las penas me fui en tus curvas a la primera.
Dijiste que nunca mintiera, que dijera la verdad aunque duela.
¿Por qué me miras de esa manera? Después te fuiste, y adiós muy buenas.
Hoy noto que no. Que no me da la gana. Yo la vida doy por saber si un mundo mejor está esperándome mañana. 
Un mundo mejor con tu ayer.

EXTREMODURO.
Gracias por esto, Robe.

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