lunes, 4 de marzo de 2013

A veces tú, a versos yo.

"Creo que nunca te he dicho que descalza estás preciosa.
Sí, ya lo sé, son estos arrebatos de felicidad que me entran; aún no puedo controlarlos.
Pero sí, estás preciosa.
Incluso más que cuando te desperezas por las mañanas, o cuando el cielo se nubla y tus ojos se vuelven de ese verde tormenta tan bonito.

¿Yo?
Aquí sigo.
Con mi taza sin café hirviendo a medio consumir, esperando por el cigarrito de después o a que vuelvas, lo que salga más rentable.
Y no vengas con eso de que todo sale bien en los finales, porque he vivido ya demasiadas guerras y resacas como para conocerme lo que viene luego.

Ya apenas escribo, con lo que llorabas.
Supongo que han cambiado demasiadas cosas y llevo demasiado en las venas distinto a la tinta o la pasión por la poesía.
Ay, culpa tuya, por marcharte, criaja.
Aunque no te lo reprocho; yo también querría escapar de mi mierda, ¿sabes?
De esto de encerrarme y no salir ni con la luna.
Ya no aúllo, no ladro ni muerdo, y tengo el colchón de cartón esperándome en aquella bocacalle."
...


"A ver si vuelvo un día de estos.
Por joder, ya voy y te jodo bien.
Ya te estoy echando de menos."

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