sábado, 17 de mayo de 2014

Lo que sería si viviese.

Los días pasan delante de mí como si estuviera subida al tiovivo antiguo del parque: siempre la misma imagen dinámica, difuminada y borrosa que nunca cesa, que nunca me permite descansar.
Vuelta y vuelta y vuelta y vuelta y vuelta. Y nunca pienso igual.
Hace poco me preguntaron por qué ya no escribía. Yo les dije que estaba bien.
Estoy bien.
Estoy bien.
Pero miento más.
Aunque nadie se de cuenta.
Hay un hombre mayor y barbudo que me pregunta constantemente qué siento. Y me gusta, porque es la única persona que no me pregunta cómo estoy. Me habló también de los demonios y los fantasmas infantiles. Recordé que yo sabía quién era cuando aún no era mujer. Mi concepción inmadura de la vida me permitía sobrevolar los cuerpos cansados de todos los demás durante las noches, y al despertar, me sentía atrapada en un cuerpo físico, que me angustiaba con tantas voces y réplicas. Tantos juramentos. Tantos golpes.
Puños contra las paredes que permanecen todavía allí, en el lugar donde lo lloré todo.
Papá no la creyó nunca y nunca me quiso a mí. Y no me lamento. Ahora se está muriendo. Papá se está muriendo y no es él quien llama para decirlo.
Yo no soy tuya.
Yo no tengo cuerpo.
Ya no hay juramento, papá.


Esa canción de jazz azul y blanca que se cuela por las ventanas de Nueva York en un anochecer lluvioso. Así le describo, porque es mejor que desescribirlo. Es la parte trasera de toda mi vida ahora. La que se va borrando y dibujando conforme a los caprichos del tiempo. No sé cuánto durará, pero tengo preparados los muelles para salir despedida en el más mínimo atisbo de dolor.
No me engañes. Por favor, no me engañes tú.

Las luces naranjas se han vuelto blancas. 
Pero sigue habiendo monstruos. 


3 comentarios:

  1. Yo también quiero un hombre barbudo de esas características en mi vida, ¿eh?

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  2. Me ha encantado la frase final; y también la imagen de los Copos de Nieve cayendo. Parece Verona en Invierno, qué bonito. Y respecto al hombre barbudo, déjate llevar (hasta cierto punto, claro)

    Besos.

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  3. Gracias a ambos.
    Un placer seguir recibiendo el calor de lectores así.
    Besos enormes.

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